¿Qué es y cómo tratar la coprofagia canina?

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coprofagia canina

La coprofagia canina es la ingestión de heces ya sean propias o ajenas. Un perro puede ingerir sus propias heces, las de otros perros o las de otras especies animales. En algunos de estos casos, esta conducta puede ser normal y en otros representar un trastorno de comportamiento.

Sabemos que se trata de un tema bastante desagradable del que hablar, pero forma parte de las alteraciones conductuales que presentan algunos perros, así que hoy en Izekan, te contamos las causas y soluciones para esta conducta tan desagradable.

Coprofagia en perros. ¿Por qué ocurre?

Existen múltiples motivos por los que un perro puede tener esta conducta. Saber por qué tu perro come cacas es imprescindible para plantear un tratamiento adecuado.

¿La coprofagia canina es normal?

Hay una forma de coprofagia que se considera natural de la especie. Durante los primeros días de vida de los cachorros, la madre realiza estimulación ano-genital a los cachorros para que éstos puedan hacer sus necesidades. Durante esta acción la madre ingiere las heces de los cachorros.

Durante las semanas posteriores, cuando los pequeños ya pueden eliminar por su cuenta, la madre también se come los desechos para mantener limpio el nido. Esta conducta es útil para los cánidos en la naturaleza y se mantiene en nuestros perros domésticos.

Causas médicas de la coprofagia canina

Ante un problema de coprofagia canina, muchas personas dicen “eso es que al perro le falta alguna vitamina”.

Si bien los problemas médicos no son la causa más habitual de esta conducta, debe ser lo primero a descartar antes de ponerse a realizar un tratamiento de modificación de conducta.

Algunas causas orgánicas de la coprofagia canina son:

  • Déficit nutricional.
  • Síndrome de mala absorción.
  • Problemas pancreáticos.
  • Parasitosis.
  • Diabetes mellitus.
  • Enfermedad de Cushing.
  • Otros.

Causas conductuales de la coprofagia canina

Conducta exploratoria.

A veces los perros simplemente comen heces como parte del descubrimiento de su entorno. Esta conducta suele darse en cachorros y remite de manera autónoma con la edad.

Evitación del castigo.

Un perro puede comer sus heces cuando acaba de defecar porque en ocasiones anteriores se le haya castigado por hacerlo en el sitio incorrecto. De este modo, eliminando la prueba evita el castigo.

Falta de enriquecimiento ambiental, aislamiento social.

Pasar muchas horas si ninguna estimulación sensorial y sin nada que hacer puede provocar que el perro se divierta con lo único que tiene disponible, en este caso sus propias heces.

Unas malas condiciones de cría de los cachorros (ambientes pobres y sucios) también aumentan las probabilidades de coprofagia.

Estrés y ansiedad.

El estrés también puede provocar que se desarrollen problemas de coprofagia y pica en general como conductas compulsivas.

coprofagia canina

Heces palatables.

Ésta es la causa menos rebuscada y muchas veces la verdadera. A muchos perros les gusta comer heces, las encuentran sabrosas.

Esta explicación suele ser la acertada en casos en que los perros comen heces de otras especies (gatos, herbívoros, humanos…). El perro no tiene ningún trastorno conductual, simplemente ha encontrado un manjar más en su camino.

Perros que son muy ansiosos a la hora de comer y que siempre tienen hambre también pueden comer cacas de otros perros por este motivo.

Tratamiento de la coprofagia en perros

Tras descartar problemas orgánicos y proporcionar un ambiente y rutinas que satisfagan las necesidades del perro, puedes empezar a realizar el trabajo específico para este problema.

Coprofagia canina en cachorros

Primero de todo intenta mantener lo máximo de limpio posible el entorno donde se encuentra el cachorro. Retirar las heces rápidamente después de que elimine evitará el problema.

Si conoces cuales son los momentos de más probabilidad de defecar del cachorro podrás usar esta pauta de manera más eficaz.

Premia al cachorro por eliminar en el sitio adecuado. Si cada vez que el cachorro defeca en tu presencia le das un premio por hacerlo bien, éste vendrá a buscar el premio en vez de girarse rápidamente para comerse sus heces.

Proporciónale estimulación ambiental, con el ejercicio físico y el enriquecimiento cognitivo adecuados a su edad. Déjale juguetes interactivos especialmente en los momentos en que se queda solo, para que tenga otros objetos a los que dirigir su aburrimiento.

¡No le castigues! Como hemos dicho antes, castigar al perro por defecar donde no toca o acciones como aproximar el hocico a sus heces para que vea que lo ha hecho mal, no hacen más que crear un conflicto entre tú y tu perro y potenciar la posibilidad de que el perro ingiera sus heces en cuanto hace sus necesidades.

Autocoprofagia en perros adultos

Si tu perro es adulto y sigue mostrando esta conducta, además de poder aplicar las pautas descritas para los cachorros, puedes hacer que sus heces le resulten menos atractivas para comérselas.

Esto se consigue administrando en su dieta algunos alimentos concretos que provocan que las heces sean menos apetitosas. Prueba con darle piña, papaya o aceite vegetal. Actualmente existen algunos productos sintetizados para tal fin como Coprovet®.

Autocoprofagia canina

Coprofagia canina intraespecífica e interespecífica

En el caso de que el problema de coprofagia canina que manifiesta tu perro sea que durante los paseos come heces de otros animales, ya sea de perros u otras especies, las pautas de tratamiento irán dirigidas a aumentar el control y autocontrol del perro.

Trabaja señales como el ‘Suelta’, el ‘No-no’ y la llamada te permitirán evitar que tu perro coma cacas durante sus paseos. Eso sí, siempre deberás estar pendiente de lo que hace tu perro para poder evitar la conducta.

En nuestro artículo sobre pica en perros encontrarás de manera detallada como trabajar estas herramientas de control.

Otra opción es preparar de manera controlada un “campo de minas” donde todas las heces que encuentre lleven algún producto aversivo, como pimienta o tabasco y dejar hacer al perro para que él mismo compruebe que las heces tienen un sabor desagradable y repetir este escenario varias veces.

Para que esto funcione y se dé la asociación heces = sabor desagradable, se tiene que evitar por completo que el perro consuma otras heces sin tal producto de manera accidental.

Debemos decirte, que modificar esta conducta puede resultar muy complicado en algunos casos. A veces es necesario la utilización del bozal o llevar al perro con correa en los entornos más sucios. Así como realizar las desparasitaciones recomendadas de manera regular.

Puedes contarnos tu caso en los comentarios o contactar con nosotros si quieres trabajar la coprofagia canina de tu perro con ayuda profesional. Estaremos encantados de ayudarte.

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