Ansiedad por separación: evaluación y método

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Ansiedad

Hoy en día es un problema muy común, ya que la vida actual no nos permite estar junto a nuestros perros todo el día, por el contrario estos tiempos ajetreados, nos obligan a estar cada vez menos tiempo con ellos.

Tengamos en cuenta que en los orígenes de la relación humano-cánido, pasábamos la mayor parte del día juntos, ellos nos vigilaban los rebaños, las propiedades y montaban guardia por la noche. Como veis no solo estaban muy cerca de nosotros sino que además desempeñaban una función importante, tanto para nosotros como para ellos, ya que sus tareas les proporcionaban nuestra compañía y alimento. No es de extrañar, que en la actualidad, al no requerir una tarea específica y disponer de alimento gratis, junto a estar menos tiempo a nuestro lado, se sucedan los problemas, y entre ellos el de ansiedad por separación. Una fórmula para evitar llegar a esta situación es la de participar en una actividad conjunta, ya sea un deporte como la obediencia deportiva, el agility, o tareas de salvamento y rescate basadas en el olfato. Con la práctica continuada de la actividad escogida, dos o tres días a la semana sería suficiente para crear equipo y que ellos se sientan útiles y vosotros disfrutéis de un compañero equilibrado y feliz.

Para diagnosticar la ansiedad por separación, lo primero es reconocerla, aunque os suene a raro hay otras conductas muy similares que nos pueden hacer confundir este trastorno, haciendo un mal diagnóstico y por lo tanto un tratamiento inadecuado.

Marcadores

Los principales marcadores de este trastorno son:

  • Se producen cuando el perro se queda solo en casa.
  • Tendencia a romper, mordisquear cualquier cosa a su alcance, con preferencia hacia vuestros objetos preferidos, ropa, calzado, etc.
  • Alteración de hábitos higiénicos.
  • Muestras de ansiedad, como saltaros encima al regresar a casa, orinarse al veros, etc.
  • Que el perro no tenga acceso a sus dueños, aun estando estos en el domicilio.
  • Cambios bruscos en los hábitos diarios, como puede ocurrir en el caso de que el miembro de la familia que lo pasea normalmente no pueda hacerlo, por enfermedad, fallecimiento o cualquier otra circunstancia.
  • Por estar siempre con nuestro perro, por ejemplo estamos sin trabajo y pasamos todo el día con él, nos sale un trabajo y de repente casi no estamos.
  • Cambio de domicilio.
  • Aislamiento social, si pasa largos periodos en jaulas, trasportines o en una residencia que no interactúen con él.
  • Algún suceso que ocurra mientras el perro este solo en casa y le produzca un estado de indefensión.
  • Ladridos, lloros y sollozos continuos, llevándolo a un estado de agotamiento.
  • Autolesionarse.

Como podéis ver, hay un montón de variables y combinaciones de estas, que nos ayudaran a saber si nos encontramos ante un caso de ansiedad por separación o de cualquier otro problema.

Para un tratamiento eficaz es imprescindible, que nuestra valoración contemple todos y cada uno de los marcadores, lo mejor definidos posible, de tal manera que tengamos muy claro cuáles son las conductas a tratar y poder establecer un plan de trabajo coherente y sin fisuras.

El tratamiento de estos casos suele ser bastante bueno, alcanzando un nivel de éxitos elevado, siempre que se sigan las nuevas pautas y se mantengan en el tiempo.

Hemos de evitar animar a nuestro perro a seguir comportándose de un modo dañino, tanto para él como para la relación familiar.

Pautas a seguir

Una de las primeras 

Cosas que haremos es no saludar a nuestro perro de forma efusiva al llegar a casa, y aún menos si nos está saltando encima o reclamando la atención activamente, solo cuando veamos que ha cesado en su intento de que estemos por él, lo podremos saludar, y no efusivamente, bastara con un “hola gordo/a” acompañado de una caricia suave y lenta, de no hacerlo así el volverá a excitarse, lo que no nos interesa.

Romperemos la rutina 

Y nuestro protocolo habitual, en nuestras salidas, haciéndolo imprevisible para él, de tal forma que cogeremos llaves, chaqueta, bolso, etc. Y nos dirigiremos hacia la puerta, sin salir de casa volveremos a dejar todo menos la llaves, en unos minutos y cuando menos se lo espere nos dirigimos a la puerta y salimos sin más ni le hablamos ni lo animamos a seguirnos, solo salimos, nos quedamos en el rellano un par de minutos y volvemos a entrar, tampoco le diremos nada a no ser de que este súper tranquilo, en este caso si podemos decirle hola de forma tranquila y sin excitarlo. Este ejercicio lo iremos repitiendo a diferentes horas y aumentaremos el tiempo de las ausencias progresivamente.

Dejaremos juguetes Interactivos

En los lugares donde suele romper cosas, es preferible pecar de exceso en la cantidad de juguetes que no por defecto, al igual que en la variedad. Puedes usar juguetes que llevan premios comestibles dentro o mordedores, y mejor si utilizas los dos tipos al mismo tiempo. Cuando regreses recógelos, estos juguetes solo saldrán para ayudarnos en el tratamiento, si decides jugar con ellos en casa, tan pronto como se acabe el juego retíralos.

Es muy importante 

Que cuando volvamos a casa si hay destrozos no nos enfademos con él, no lo riñamos, solo nos relacionaremos de forma amable y sin mal humor, aunque por dentro estemos echando humo.

Cuando estemos en casa

Solo interactuaremos con él cuando esté tranquilo y sin que nuestros juegos produzcan un estado de excitación, es muy importante entender que un perro excitado puede hacer gracia un momento pero si no tiene la capacidad de volver a un estado neutro, tenemos un problema, es por este motivo que insisto tanto en este punto.

Evidentemente esto no es una ciencia exacta, por lo que os recomiendo acudir a un técnico en modificación de conductas, ya que puede haber variables que aquí no se contemplan, un especialista tiene herramientas, conocimientos y aptitudes que no se pueden transmitir con un pequeño escrito.

Deciros que este NO es un manual, ni pretende serlo, mi intención al escribir este artículo es facilitar la toma de conciencia de este problema y que podáis ver si vuestro perro está sufriendo de esta dolencia, y así acudir a un profesional.

Como siempre estoy deseoso de recibir vuestra opinión, y si necesitas hacer alguna consulta no lo dudes.

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